Posted by kanatran | Posted in Tendencias | Posted on 30-11-2006
Debemos hacer llegar los aromas del vino a la pituitaria. Para ello, tomamos un poco de vino y lo dejamos en la boca, abrimos un poco los labios y dejamos entrar un poco de aire, de este modo barboteamos y percibimos más intensamente los aromas retronasales.
Estos aromas pueden ser frutales (primarios), de fermentación (secundarios) y/o de crianza (terciarios).
