La casta tannat es más sana
Según científicos de Gran Bretaña, es muy probable que las procianidinas oligoméricas sean el elemento de los polifenoles del vino tinto con efectos benéficos para el corazón y la longevidad. Y algunos tintos contienen más procianidinas que otros. En un estudio publicado en la revista ‘Nature’, el doctor Roger Corder, del Colegio Queen Mary de Medicina y Odontología (Londres), y sus colegas puntualizan que no todo el mundo está de acuerdo en que el vino tinto posea realmente propiedades beneficiosas para el corazón, y que dichas propiedades podrían ser producto de la complejidad y variabilidad de los componentes de los distintos vinos. Para analizar la cuestión, los investigadores cultivaron células humanas de vasos sanguíneos y las expusieron a 165 vinos distintos con intención de identificar los polifenoles de efecto más potente en los vasos sanguíneos. Descubrieron que las procianidinas inhiben la producción de una proteína vasoconstrictora llamada endotelina-1. Una cromatografía líquida de alto rendimiento demostró que las procianidinas oligoméricas son el componente fenólico específico que produce dicho efecto.
Los habitantes de la provincia de Nuoro (Cerdeña) y del suroeste de Francia, tienen un índice de vida superior a la media. Según descubrieron Corder y sus colegas, los vinos de las dos regiones poseen un efecto inhibidor entre doble y cuádruple sobre la endotelina-1 y niveles de procianidinas oligoméricas significativamente superiores a otros vinos de Europa, Sudamérica, Australia, Estados Unidos e incluso la propia Cerdeña.
Corder y sus colegas afirman que los métodos tradicionales de producción y la utilización de la uva tannat, rica en flavonoides y común en el suroeste de Francia, son responsables del alto grado de procianidinas oligoméricas en el vino de la zona.